Por primera vez en Argentina, un yaguarundí rehabilitado en Córdoba fue liberado con monitoreo satelital en Ansenuza
El Parque de la Biodiversidad de Córdoba liberó un ejemplar de yaguarundí con un collar transmisor satelital de energía solar.

El miércoles 24 de junio, el equipo del Parque de la Biodiversidad de Córdoba y la Policía Ambiental de la Provincia liberaron un ejemplar de yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) en la zona de Altos de Chipión, en la región de Ansenuza. El animal ingresó al Centro de Rescate del Parque de la Biodiversidad el 6 de agosto de 2025 como cría de aproximadamente un mes y medio de edad, con pelaje rojizo, tras un rescate de la Policía Ambiental. Desde ese momento, el equipo biológico, veterinario y de cuidadores del parque activó el protocolo de cría sin impronta para minimizar su asociación con la figura humana durante su etapa crítica de desarrollo.
A lo largo de casi diez meses, el ejemplar recibió controles clínicos periódicos y estudios complementarios orientados a monitorear su estado de salud y descartar la presencia de agentes patógenos con potencial riesgo zoonótico. Los resultados indicaron una condición sanitaria adecuada durante toda su evolución. Al momento de la evaluación final, el animal presentó condición corporal óptima para la especie, ausencia de signos clínicos de enfermedad y aptitud física compatible con la vida en libertad. Desde el abordaje comportamental, el manejo buscó reducir al mínimo el contacto directo con humanos y favorecer la expresión de conductas naturales. El ejemplar estuvo alojado en recintos enriquecidos ambientalmente con estructuras que promovieron la exploración, el marcaje y la locomoción propia de la especie, y su dieta fue ajustada de manera progresiva, con incorporación de alimentos sólidos a partir de las seis u ocho semanas, en simulación del proceso natural de aprendizaje de caza.
Como parte del seguimiento post-reintroducción, el yaguarundí porta un collar con un transmisor satelital de energía solar que envía datos de localización de manera diaria durante un período aproximado de un año. Es la primera vez en Argentina que un ejemplar de esta especie recibe monitoreo satelital en el marco de un proceso de retorno a la vida silvestre. El dispositivo permitirá evaluar la supervivencia del animal, sus patrones de desplazamiento, el uso del hábitat y su adaptación al entorno natural luego de la reintroducción en la región de Ansenuza. La información será analizada por el equipo de investigación del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA-CONICET) y del Centro de Zoología Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.
El yaguarundí es un pequeño felino silvestre nativo de la familia de los félidos, pariente cercano del puma, conocido localmente como “gato moro” o “huña”. Presenta un cuerpo largo y esbelto, patas cortas y cola extensa, con pelaje uniforme —sin manchas ni rayas— que varía entre tonalidades grisáceas, pardas o rojizas. A diferencia de otros felinos, tiene hábitos principalmente diurnos. En la provincia de Córdoba habita ecosistemas como el bosque chaqueño, el espinal y los pastizales serranos. Su rol ecológico como mesodepredador es clave: regula de manera natural poblaciones de roedores, aves, reptiles y anfibios. Su presencia está asociada a ambientes relativamente conservados, y sus principales amenazas son la pérdida de hábitat y los atropellamientos en rutas.
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