Una provincia argentina reforestó 17 mil árboles nativos para recuperar bosques
Chubut avanza en la restauración de ecosistemas degradados por el fuego en el noroeste del Bosque Andino Patagónico. El plan busca recomponer áreas afectadas en Cholila y Lago Puelo.
En el marco del Plan Integral de Manejo y Restauración de Áreas Afectadas por Incendios Forestales 2014-2015, el gobierno la provincia argentina de Chubut llevó adelante una plantación de 17 mil árboles nativos en 23 hectáreas distribuidas entre el Área Natural Protegida Nacientes del Río Tigre (Cholila) y la Reserva Forestal Provincial Currumahuida (Lago Puelo).
La iniciativa forma parte del componente “Restauración de Paisajes Forestales” del proyecto ProCLIM-AR, coordinado por la Fundación Vida Silvestre Argentina, con apoyo de la Secretaría de Bosques provincial y otras organizaciones. Se reforestaron las áreas con 10 mil coihues (Nothofagus dombeyi) y 7 mil cipreses de la cordillera (Austrocedrus chilensis), con una densidad promedio de entre 850 y 900 plantas por hectárea.
En el caso de Cholila, la plantación se concentró en el valle del río Alerce, donde se colocaron 15 mil ejemplares como parte de una experiencia piloto junto a organizaciones locales. En Lago Puelo, se sumaron 2 mil cipreses en una actividad que involucró a docentes y estudiantes de escuelas secundarias de la comarca andina, en continuidad con un programa de educación ambiental.
Restaurar para sanar: la resiliencia del bosque y la comunidad
La reforestación actual se inscribe en un proceso iniciado tras los incendios forestales de 2014 y 2015, que arrasaron con más de 42 mil hectáreas del noroeste chubutense. Según datos oficiales, al menos 24 mil hectáreas resultaron afectadas en Cholila y otras 10 mil en el paraje El Turbio.
El fuego, que llegó a amenazar al Parque Nacional Los Alerces, fue contenido gracias al trabajo de brigadistas y a condiciones climáticas favorables. A una década de aquellos episodios, las acciones de restauración apuntan no solo a recuperar la vegetación perdida, sino a recomponer el equilibrio ecológico y social del territorio.
“La restauración de estas áreas afectadas por los incendios no solo significa volver a plantar árboles para recuperar la funcionalidad ecológica del bosque, sino también fortalecer la relación entre las comunidades y su entorno natural”, explicó Ariel Medina, especialista en bosques de Fundación Vida Silvestre Argentina. Y agregó: “Cada acción es una contribución concreta a la resiliencia de nuestros paisajes frente al cambio climático”.
Un modelo de restauración con enfoque integral
Desde la Secretaría de Bosques, destacaron que el proceso combina recuperación ambiental, desarrollo local y participación ciudadana. “Chubut atraviesa un proceso de reconstrucción ecológica y social sin precedentes. Cada acción de restauración, monitoreo y conservación consolida un modelo de manejo sostenible que vincula el bienestar humano con la protección del bosque nativo”, expresó Gastón Arancibia, director general de Programas y Proyectos del organismo.
El proyecto ProCLIM-AR, implementado por Fundación Vida Silvestre, Fundación AVINA y la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), cuenta con financiamiento de la Iniciativa Internacional sobre el Clima (IKI) del gobierno de Alemania. A nivel nacional, participan la Dirección Nacional de Bosques Nativos y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
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