Una nueva combinación de fármacos ofrece esperanza al cáncer de próstata

Un ensayo clínico internacional mostró resultados alentadores en pacientes con enfermedad metastásica y mutaciones genéticas específicas. La estrategia combina un fármaco dirigido con el tratamiento hormonal habitual.

Los hombres con cáncer de próstata avanzado podrían contar con una nueva alternativa terapéutica capaz de retrasar de forma significativa la progresión de la enfermedad. Así lo indica un importante ensayo internacional liderado por investigadores del University College London (UCL), que evaluó una novedosa combinación de fármacos en pacientes con mutaciones genéticas específicas.

El estudio analizó la incorporación de niraparib, un inhibidor de PARP -un tipo de fármaco dirigido contra el cáncer-, al tratamiento hormonal estándar compuesto por acetato de abiraterona y prednisona (AAP). Los resultados sugieren que esta combinación puede mejorar el control de una forma especialmente agresiva y potencialmente mortal de cáncer de próstata.

La investigación se centró en pacientes con cáncer de próstata avanzado, es decir, cuando las células malignas ya se diseminaron a otras partes del cuerpo y que, además, presentaban alteraciones genéticas vinculadas a un mecanismo clave de reparación del ADN, conocido como reparación por recombinación homóloga (RRH).

El rol de las mutaciones genéticas en la agresividad del tumor

Los científicos explicaron que los genes involucrados en la RRH cumplen una función esencial en la reparación del ADN dañado. Cuando estos genes fallan, las células cancerosas pueden crecer y propagarse de manera más rápida y agresiva. Se estima que aproximadamente uno de cada cuatro hombres con cáncer de próstata avanzado presenta alteraciones en estos genes, entre ellos BRCA1, BRCA2, CHEK2 y PALB2.

En la práctica clínica actual, el tratamiento estándar para esta etapa de la enfermedad suele ser la terapia hormonal AAP u otros fármacos similares. Sin embargo, en pacientes con mutaciones genéticas, este abordaje resulta menos efectivo, lo que se traduce en una progresión más rápida del cáncer y una menor esperanza de vida.

Ante este escenario, los investigadores plantearon que la combinación con niraparib podría ofrecer una ventaja terapéutica al atacar una debilidad específica de las células tumorales con defectos en la reparación del ADN.

Resultados del ensayo clínico internacional

El ensayo clínico incluyó a 696 hombres de 32 países, con una edad promedio de 68 años. La mitad de los participantes recibió la combinación de niraparib más AAP, mientras que el resto fue tratado con AAP junto con un placebo. El estudio fue doble ciego, por lo que ni los pacientes ni los médicos sabían qué tratamiento se estaba administraba. Más de la mitad de los participantes presentaban mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2.

Tras un seguimiento promedio de 30,8 meses, los resultados mostraron que niraparib redujo el riesgo de progresión del cáncer en un 37% en el conjunto total de pacientes, en comparación con el tratamiento estándar solo. En el subgrupo con mutaciones BRCA1 o BRCA2, la reducción del riesgo alcanzó el 48%.

Además, el tiempo hasta el empeoramiento de los síntomas fue aproximadamente el doble en los pacientes que recibieron niraparib. Esto se reflejó en una disminución significativa del porcentaje de hombres con un deterioro notable de los síntomas, que pasó del 34% en el grupo placebo al 16% en el grupo tratado con la combinación.

Mayor beneficio y proyección futura

El equipo de investigación también observó una tendencia hacia una mejor supervivencia general en los pacientes tratados con niraparib, aunque aclararon que será necesario un período de seguimiento más prolongado para confirmar si el beneficio se traduce en un aumento claro de la esperanza de vida.

“Aunque los tratamientos estándar actuales son muy eficaces para la mayoría de los pacientes con cáncer de próstata avanzado, una pequeña pero significativa proporción de pacientes presenta un beneficio limitado”, afirmó el profesor Gerhardt Attard, líder del estudio y miembro del Instituto de Cáncer de la universidad.

“Ahora sabemos que los cánceres de próstata con alteraciones en los genes HRR representan un grupo significativo de pacientes cuya enfermedad recurre rápidamente y presenta una evolución agresiva. Al combinarlo con niraparib, podemos retrasar la reaparición del cáncer y, con suerte, prolongar significativamente la esperanza de vida”, agregó. 

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