Una investigadora mexicana erradicó el VPH en un estudio clínico

Originaria de Oaxaca, la experta en biotecnología molecular alcanzó un hito al eliminar el virus del papiloma humano en 29 mujeres. Su trayectoria académica y científica la posiciona como una referencia internacional en investigación biomédica.

La científica mexicana Eva Ramón Gallegos marcó un antes y un después en los estudios sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH) tras lograr su erradicación total en 29 mujeres, un avance que abrió nuevas perspectivas terapéuticas frente a una de las infecciones más extendidas en el mundo.

Especialista en nanobiotecnología y ciencias biomédicas, la investigadora nació en San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca, y desarrolló un enfoque innovador que permitió estimular mecanismos biológicos clave para combatir el virus. Su trabajo no solo aportó evidencia científica, sino que también impulsó la creación de nuevos protocolos de investigación.

El hallazgo representó un avance significativo en la búsqueda de alternativas terapéuticas contra el VPH, infección asociada a distintos tipos de cáncer, especialmente el cervicouterino.

Cómo funciona la terapia que erradicó el VPH 

Ramón Gallegos explicó que el procedimiento consiste en administrar en el cuello uterino un medicamento denominado ácido delta aminolevulínico. Transcurridas aproximadamente cuatro horas, este compuesto se convierte en protoporfirina IX, una sustancia fluorescente que se concentra en las células alteradas. Gracias a esa acumulación selectiva, es posible aplicar un láser especializado que destruye únicamente el tejido afectado.

En la fase inicial del estudio, el protocolo contempló tres aplicaciones del tratamiento, cada una separada por intervalos de 48 horas. El tiempo de exposición a la radiación láser se ajustó según las características de cada paciente y el tipo de lesión detectada. Posteriormente, se realizaron controles clínicos y se repitieron las pruebas diagnósticas para evaluar la evolución.

Previo a la terapia fotodinámica, las pacientes fueron sometidas a distintos estudios: colposcopía, citología cervical (Papanicolau), prueba de captura de híbridos, Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) y biopsia, con el fin de confirmar la presencia de lesiones premalignas o infección por VPH. Una vez finalizado el tratamiento, se practicaron nuevamente estos análisis para verificar su eficacia.

De acuerdo con la científica, la terapia fotodinámica es un procedimiento seguro y sin efectos secundarios. “A diferencia de otros tratamientos únicamente elimina las células dañadas y no incide sobre las estructuras sanas. Por ello, tiene gran potencial para disminuir el índice de mortalidad por cáncer cervicouterino”, afirmó.

Formación académica y carrera científica

Ramón Gallegos es Química Farmacéutica Bióloga egresada de la Universidad Veracruzana. Posteriormente realizó una maestría en Ciencias en Citopatología y un doctorado en Ciencias Químico Biológicas en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), ambos con mención honorífica.

Su preparación incluye estancias de investigación en el Departamento de Física de la Universidade do Minho, en Braga, Portugal, así como en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN.

Desde 2001 se desempeña como profesora-investigadora en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, donde actualmente dirige el Laboratorio de Citopatología Ambiental y coordina programas de posgrado en Biomedicina y Biotecnología Molecular. Además, forma parte del Sistema Nacional de Investigadores con nivel 2.

Producción científica y liderazgo en proyectos

A lo largo de su carrera lideró 18 proyectos de investigación básica y tres enfocados en innovación financiados por el IPN, además de seis respaldados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). Algunos de estos desarrollos incluyeron colaboración con el sector privado y organismos públicos.

Su producción académica incluye 53 publicaciones indexadas en revistas científicas de alto prestigio, así como dos libros y seis capítulos en obras internacionales. También gestionó seis solicitudes de patente, de las cuales dos ya fueron otorgadas.

En el ámbito formativo, dirigió 91 tesis: 32 de licenciatura, 42 de maestría y 17 de doctorado. Además, presentó 58 trabajos en congresos nacionales y 82 en encuentros científicos internacionales.

Descubrimientos clave y reconocimientos

En 1999 identificó que mujeres afroamericanas y mexicanas producían hasta ocho veces más protoporfirina IX (PPIX) que células cancerosas, un hallazgo relevante para optimizar la terapia fotodinámica en tratamientos oncológicos.

Su trayectoria fue distinguida con 11 premios nacionales e internacionales. Entre ellos figuran el Premio a la Mejor Tesis de Posgrado del IPN (2005 y 2008), el primer lugar en el certamen Mujeres Mexicanas Inventoras e Innovadoras 2008 y la Medalla al Mérito en Ciencia y Tecnología 2012, otorgada por la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México.

También recibió el Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos 2011, el Premio a la Investigación 2017 de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Premio CANIFARMA en Investigación Básica.

En 2019 fue reconocida con el Milenio Talent Awards (Talent Woman) y fue incluida por Forbes México en la lista de las “100 mujeres más poderosas de México”. Ese mismo año recibió el galardón al mérito en el Foro Forbes Fixing Health.

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