Reforma de la ley de salud mental en Argentina: claves del proyecto oficial
La iniciativa impulsa cambios en diagnósticos, criterios de riesgo y modalidades de internación. También propone reorganizar la red de atención y mejorar la gestión del sistema sanitario.
El Gobierno argentino presentó un proyecto para modificar la legislación vigente en materia de salud mental, con el objetivo de actualizar criterios clínicos y optimizar la respuesta del sistema sanitario.
Entre los puntos centrales, se plantea sustituir el término “padecimiento mental” por el de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10 y sus versiones posteriores). Según se explica, esta modificación busca agilizar los diagnósticos y evitar demoras derivadas de procesos evaluativos extensos.
Otro de los ejes relevantes es la redefinición del concepto de riesgo. La propuesta introduce la noción de “situación de riesgo de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”, lo que implica considerar no solo el estado actual del paciente, sino también su contexto y antecedentes. De esta manera, se apunta a habilitar intervenciones preventivas más eficaces y oportunas.
En relación con las internaciones, el proyecto mantiene su carácter excepcional, pero incorpora precisiones sobre su implementación. En casos de urgencia, un médico psiquiatra podrá indicar una internación involuntaria, que deberá ser ratificada por un equipo interdisciplinario dentro de las 24 horas. Además, si una persona internada voluntariamente solicita el alta, se evaluará su capacidad de decisión; en caso de detectarse una afectación, la internación podrá pasar a ser involuntaria con la correspondiente notificación judicial.
Reorganización del sistema de atención
La iniciativa también contempla el fortalecimiento de una red de atención estructurada según niveles de complejidad. Esto incluye hospitales especializados, servicios de salud mental en hospitales generales, dispositivos ambulatorios y comunitarios, así como residencias asistidas.
En paralelo, se promueve la creación de centros especializados para la atención de casos complejos o episodios agudos. En este marco, se busca habilitar instituciones neuropsiquiátricas y dispositivos específicos que puedan responder a situaciones de mayor gravedad clínica.
Otro aspecto clave es la mejora de los sistemas de información. El proyecto plantea la necesidad de contar con datos precisos sobre la capacidad instalada, la disponibilidad de camas y la cantidad de pacientes atendidos. Esto permitiría optimizar la planificación sanitaria y asignar recursos de manera más eficiente.
Cambios en los organismos de control
Finalmente, la propuesta incluye modificaciones en la estructura de supervisión. Se prevé ampliar la participación del Ministerio de Salud en el órgano de revisión e incorporar a áreas como la Dirección Nacional de Salud Mental, los sectores de habilitación y fiscalización, y la Sedronar.




