Preocupación por el aumento de casos de sífilis en Argentina
El crecimiento sostenido de los diagnósticos en el país sudamericano encendió alertas en el sistema de salud y reactivó las estrategias de prevención. Reconocer las señales y acceder a controles oportunos resulta clave para evitar complicaciones graves.
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) que tiene cura si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento médico. Sin embargo, los datos muestran un escenario preocupante: en 2025 se confirmaron 55.183 diagnósticos en Argentina, la cifra más alta de los últimos cinco años, según el Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud.
La sífilis es una infección de transmisión sexual altamente transmisible, causada por la bacteria Treponema pallidum, que afecta a personas de todas las edades y puede cursar sin síntomas visibles en algunas etapas, lo que dificulta su detección.
Este incremento representa un 71% más de casos en comparación con la mediana registrada entre 2020 y 2024. El aumento supone un desafío para el sistema sanitario y aceleró las campañas de prevención, testeo y concientización en todo el país.
En mujeres embarazadas también se observa un crecimiento relevante, con un aumento del 10% en un año: de una mediana de 11.396 casos a 12.532 diagnósticos en 2025.
Factores y reinfecciones
El incremento de los casos se vincula, entre otros motivos, al no uso de preservativos y otros métodos de barrera. Según la doctora Vanesa Fridman, médica de la División Infectología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), “muchas personas depositan su confianza en estrategias como la PrEP, que protege contra el VIH pero no evita el contagio de otras ITS como la sífilis”.
Especialistas de AHF Argentina y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también señalan la alta transmisibilidad en las etapas iniciales, la falta de prevención y las dificultades para acceder a diagnósticos y tratamientos oportunos.
Un aspecto que preocupa especialmente a los expertos es la incidencia de las reinfecciones. Una encuesta realizada por AHF Argentina reveló que el 28% de los nuevos casos en varones corresponde a personas que ya tuvieron sífilis anteriormente.
“El paciente que tuvo sífilis no queda inmune y por esto puede reinfectarse”, explicó el doctor Miguel Pedrola, director científico de AHF para América Latina y el Caribe, en diálogo con Infobae. La OPS refuerza esta advertencia y subraya la necesidad de controles regulares aun después de completar el tratamiento.
Cómo se transmite y sus síntomas
La enfermedad se transmite principalmente por contacto sexual directo con una úlcera infecciosa durante relaciones vaginales, anales u orales sin protección. Estas lesiones pueden pasar inadvertidas, lo que facilita la propagación de la bacteria.
También existe la transmisión materno infantil durante el embarazo, conocida como sífilis congénita. Según la OPS, el riesgo aumenta cuando la madre no recibe diagnóstico ni tratamiento temprano, lo que puede provocar consecuencias graves para el recién nacido.
La infección tiene varias etapas: primaria, secundaria, latente y terciaria, cada una con manifestaciones diferentes. De acuerdo con la OPS, el primer signo suele ser una úlcera indolora -conocida como chancro- en la zona genital, anal o bucal, que aparece entre nueve y 90 días después del contagio.
En la etapa secundaria pueden presentarse erupciones en las palmas de las manos y plantas de los pies, fiebre y ganglios inflamados. La OPS advierte: “La erupción cutánea puede ser muy diversa y no suele causar picazón, lo que contribuye a que la persona no consulte a tiempo”.
Durante la fase latente los síntomas desaparecen, pero la bacteria permanece en el organismo. Cerca del 25% de las personas que no reciben tratamiento progresan a la etapa terciaria, en la que pueden surgir problemas neurológicos, cardiovasculares y lesiones graves en órganos vitales, incluso décadas después.
Cómo detectar la sífilis: estudios recomendados
Detectar la infección a tiempo es fundamental. La OPS recomienda las pruebas diagnósticas rápidas (PDR), que permiten identificar la enfermedad en un lapso de diez a quince minutos y no requieren equipamiento de laboratorio.
Estas pruebas son especialmente útiles en embarazadas y en poblaciones con acceso limitado al sistema de salud. Sin embargo, un resultado positivo debe ser confirmado por un profesional, ya que el diagnóstico se basa en la combinación de entrevista clínica, antecedentes y estudios de laboratorio específicos.
Desde AHF Argentina remarcan: “La sífilis tiene cura si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento adecuado. El tratamiento de la sífilis es sencillo y efectivo, especialmente si se detecta en las primeras etapas”.
Tratamiento, prevención y control
El tratamiento estándar consiste en antibióticos, habitualmente penicilina y existen alternativas para personas alérgicas. Los especialistas enfatizan la importancia de completar todo el esquema indicado, evitar la automedicación y realizar controles posteriores.
También es clave notificar a las parejas sexuales para que reciban atención médica y cortar la cadena de transmisión. El seguimiento posterior al tratamiento permite confirmar la curación y prevenir reinfecciones.
La OPS y AHF Argentina recomiendan el uso correcto y constante del preservativo, la realización de pruebas periódicas en personas sexualmente activas y el tratamiento simultáneo de todas las parejas sexuales como medidas centrales para frenar el avance de la sífilis.
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