Por primera vez, detectaron medusas de agua dulce en un parque argentino

El hallazgo ocurrió durante un monitoreo científico en una laguna de Villa La Angostura. Especialistas investigan si el organismo ya se estableció en el ecosistema y qué efectos podría generar.

Investigadores confirmaron la presencia de medusas de agua dulce en el Parque argentino Nahuel Huapi, luego de detectar ejemplares en la laguna Bullines, ubicada en Villa La Angostura.

El descubrimiento se produjo el mes pasado durante un monitoreo de huillín que llevaba adelante el Área de Biología de la Conservación del parque. Durante ese relevamiento se registró por primera vez la especie Craspedacusta sowerbii, una medusa de agua dulce considerada invasora a nivel global.

La información fue difundida por las autoridades del parque, que señalaron que este registro representa un antecedente importante para el seguimiento ambiental en los ecosistemas acuáticos del área protegida.

Científicos comenzaron estudios para evaluar su presencia

Tras confirmar el hallazgo, el parque convocó al Grupo de Ecología de Sistemas Acuáticos a escala de Paisajes (GESAP), perteneciente al Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA).

Este instituto depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y de la Universidad Nacional del Comahue, y cuenta con especialistas dedicados al estudio de ambientes acuáticos de la Patagonia.

En este contexto, las investigadoras María del Carmen Diéguez y Mariana Reissig realizaron tareas de evaluación en la laguna Bullines para analizar la situación y determinar si la especie ya se encuentra establecida en el ecosistema.

Cómo viven las medusas de agua dulce

Los especialistas explicaron que el ciclo de vida de Craspedacusta sowerbii tiene dos fases bien diferenciadas: La primera es la fase donde se la encuentra de manera microscópica y adherida al fondo de los cuerpos de agua. La segunda es la fase medusa, que es visible en la columna de agua pero aparece solo durante períodos breves cuando las condiciones ambientales son favorables.

Según indicaron los investigadores, estos organismos suelen hacerse visibles cuando la temperatura del agua supera los 17° C.

Por qué preocupa su dispersión

Uno de los factores que genera mayor preocupación es la facilidad con la que esta especie puede expandirse entre distintos ambientes acuáticos.

Los pólipos o formas microscópicas resistentes pueden trasladarse de manera involuntaria adheridos a plantas acuáticas, peces o aves. También pueden dispersarse a través de embarcaciones o equipamiento utilizado en diferentes cuerpos de agua.

Desde el Parque Nacional Nahuel Huapi señalaron que este hallazgo refuerza la necesidad de mantener monitoreos constantes y aplicar medidas de bioseguridad para evitar que la especie se propague en otros ambientes de la cuenca del río Limay.

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