La mariposa monarca inició su regreso al norte con un fuerte repunte poblacional en México
El fenómeno migratorio vuelve a cobrar protagonismo tras una temporada con cifras alentadoras. Especialistas advierten que, pese a la mejora, persisten riesgos ambientales que amenazan a la especie.

Millones de mariposas monarca emprenden su viaje anual hacia Estados Unidos y Canadá luego de pasar el invierno en los bosques de oyamel de Michoacán y el Estado de México. Este desplazamiento marca el cierre de uno de los procesos migratorios más asombrosos del mundo natural.
Cada año, hacia finales de marzo, estos insectos se desplazan hacia el norte, y siguen un patrón casi exacto al calendario estacional. Durante meses, los santuarios mexicanos resguardaron a las colonias que ahora inician su travesía de regreso.
Actividad clave antes del viaje migratorio
Durante marzo, las monarca intensifican su actividad biológica. Diversos estudios señalan que en esta etapa aumentan su alimentación e hidratación, además de completar el proceso de apareamiento, fundamental para la continuidad de la especie.
En este ciclo natural, muchos machos mueren tras la reproducción, mientras que las hembras cargan los huevos que darán origen a una nueva generación.
El recorrido de retorno incluye el paso por estados del norte de México como Querétaro, San Luis Potosí, Nuevo León y Coahuila. Más adelante, en territorio estadounidense, las hembras depositarán sus huevos en plantas de algodón e iniciarán un nuevo ciclo de vida.
Un repunte histórico en la población
La temporada 2025-2026 dejó datos alentadores para la conservación de la mariposa monarca. La superficie ocupada durante la hibernación alcanzó 2.93 hectáreas, lo que representa un incremento del 64% en comparación con el ciclo anterior.
Alicia Bárcena Ibarra, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, dio a conocer este avance y destacó que se trata de una señal positiva tras años de fluctuaciones importantes en la población.
Sin embargo, la funcionaria también advirtió que persisten amenazas relevantes, como el uso de plaguicidas y la degradación del hábitat, factores que ponen en riesgo la estabilidad de la especie.
Desafíos ambientales aún vigentes
A pesar del crecimiento registrado, los datos oficiales indican que los problemas no desaparecieron. Durante el último monitoreo se detectaron daños en 2.55 hectáreas dentro de las zonas de hibernación, lo que evidencia la presión constante sobre los ecosistemas donde habita la monarca.
Las autoridades ambientales subrayan la necesidad de mantener y reforzar las estrategias de conservación, ya que la recuperación observada aún está lejos de los niveles históricos.




