La “depresión post show”: cómo atravesar el bajón emocional tras los conciertos
Este fenómeno es más común de lo que parece y se produce cuando la euforia se transforma en melancolía. Especialistas explican las causas neurobiológicas de este vacío emocional que muchos sienten tras la finalización de grandes eventos musicales.
La “depresión post show” existe y es más común de lo que se cree. Se caracteriza por la mezcla de euforia pasada y vacío posterior. Este fenómeno tiene explicaciones neurobiológicas que ayudan a entender mejor por qué muchas personas sienten este bajón después de un gran evento musical.
El cerebro, al vivir una experiencia tan intensa como un recital, libera dopamina, un neurotransmisor que se asocia a sensaciones de placer y recompensa. Según el psicólogo Héctor Lazo Huaylinos, “cuando uno vive experiencias nuevas o participa de un show, el cerebro se activa y libera dopamina”. Esta descarga provoca euforia y una sensación de logro. Sin embargo, cuando el evento termina, ese sistema de recompensa cae abruptamente, lo que genera nostalgia, melancolía y un fuerte deseo de revivir lo vivido.
A esto se suma la intensidad social de los conciertos. Ana Lorena Elguera Pajares, directora de Psicología en la USIL, destaca que “la música y la sincronía grupal elevan hormonas como la serotonina, vinculada al bienestar”. Cuando estas hormonas bajan, el contraste emocional se intensifica, lo que lleva a la sensación de vacío tras el evento.
¿Por qué es tan común?
El ciclo de la “depresión post show” se caracteriza por varias etapas que empiezan con la euforia y pueden llevar a la obsesión por revivir la experiencia. En su investigación, Lazo identifica un patrón emocional que muchos atraviesan después de un concierto: primero llega la euforia al recordar los momentos más intensos del show, luego se reflexiona constantemente sobre el evento, se miran fotos, videos y publicaciones. La melancolía aparece cuando se acepta que el concierto ya terminó y después viene el regreso a la rutina, acompañado de un sentimiento de pérdida.
El ciclo puede incluir también una fase de incomprensión, donde los amigos y familiares no logran entender la tristeza del afectado y una obsesión por buscar más contenido sobre el artista. Esto puede llevar a la impulsividad, con la necesidad de asistir a nuevos conciertos y finalmente a la aceptación, donde se empieza a mirar hacia un próximo evento. Sin embargo, es importante entender que no todos experimentan este proceso de la misma manera.
“Cada persona procesa la experiencia de manera distinta. Algunos pueden sentir tristeza, agotamiento o frustración por volver a la rutina”, explicó Elguera Pajares. A lo largo de este ciclo emocional, los expertos sugieren que lo más importante es desarrollar habilidades de autorregulación para manejar el bajón de manera saludable y entender que esta montaña rusa emocional forma parte de la experiencia de disfrutar de un gran evento.
¿Cómo gestionar el vacío post show?
Hay una recomendación clave para quienes atraviesan la depresión post show: abrazar el recuerdo de lo vivido, disfrutarlo y luego abrirse a nuevas experiencias. “Lo importante es aprender a dejar ir y mirar hacia adelante”, señaló Elguera. Este proceso de aceptación es vital para superar el vacío que queda tras la euforia del concierto.
Además, no todo tiene que ser un evento masivo para disfrutar de la música y la socialización. Los expertos sugieren que explorar nuevas propuestas musicales, asistir a otros conciertos, o incluso descubrir nuevas bandas, puede ser una excelente manera de transitar la etapa de bajón emocional y abrirse a nuevas experiencias que mantengan el entusiasmo vivo.
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