Israel creó un hospital subterráneo que resiste ataques con misiles

El centro médico funciona bajo tierra y puede activarse como hospital de emergencia durante los momentos más críticos del conflicto en Medio Oriente. Su infraestructura fue acelerada tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.

En medio de la tensión permanente que vive Medio Oriente, en Jerusalén existe un lugar donde las alarmas antimisiles no interrumpen la actividad médica. Se trata de un hospital subterráneo instalado en la sede de Hadassah Medical Center en el campus de Monte Scopus, una instalación preparada para proteger a pacientes y profesionales ante posibles ataques.

El complejo fue diseñado para funcionar bajo tierra y operar incluso durante bombardeos. Allí permanecen internadas más de 150 personas que, por la gravedad de sus cuadros clínicos, no pueden ser trasladadas cada vez que se activan las sirenas de alerta.

Este hospital-refugio puede activarse rápidamente según las necesidades sanitarias que surjan en el contexto de los conflictos que afectan a Israel y la región de Medio Oriente.

Un proyecto acelerado por la guerra

El espacio donde hoy funciona el hospital tenía originalmente otro destino. En un principio iba a convertirse en un edificio de rehabilitación y antes de eso estaba pensado como estacionamiento, aunque nunca llegó a utilizarse para ese fin.

La planificación del proyecto se aceleró tras el ataque de Hamas ocurrido el 7 de octubre de 2023, un episodio que dejó alrededor de 1.200 muertos y miles de heridos en Israel.

A partir de esa tragedia, equiparon el lugar con tecnología médica para poder recibir pacientes civiles y militares. “Gran parte de los heridos, soldados y civiles, vinieron aquí”, explicó la médica Malena Cohen, jefa del servicio de neumonología pediátrica.

Un hospital protegido contra misiles

Actualmente, cerca de 3 mil médicos trabajan en el sistema hospitalario de Hadassah y se turnan para atender a los pacientes en este complejo subterráneo.

El lugar cuenta con equipamiento médico de alta tecnología y servicios especializados que incluyen diálisis, traumatología, ortopedia y cirugías de distinta complejidad. Además, dispone de cuatro quirófanos reforzados contra misiles, ubicados en un nivel aún más profundo dentro de la estructura.

En el espacio, que conserva las marcas del antiguo estacionamiento, hoy se alinean camas hospitalarias separadas por cortinas plásticas que resguardan la privacidad de los pacientes.

La rutina médica en medio del conflicto

A pesar del contexto de guerra, la actividad dentro del hospital continúa con normalidad. Médicos analizan radiografías en monitores, enfermeros trasladan pacientes y equipos médicos monitorean signos vitales.

El área central del antiguo estacionamiento fue adaptada para instalar escritorios de médicos y enfermeros, mientras que conductos inflables proporcionan calefacción al enorme espacio subterráneo.

El hospital también recibe heridos provenientes de distintos puntos del país. En uno de los ataques con misiles registrados cerca de la ciudad de Beit Shemesh, al oeste de Jerusalén, el centro médico atendió a decenas de personas afectadas por explosiones.

Desde el inicio de una nueva escalada militar en la región, las autoridades reportaron al menos 14 muertos y alrededor de 2.600 heridos en Israel, muchos de ellos afectados por esquirlas o daños provocados por misiles lanzados desde Irán.

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