Francia creó un corazón artificial que late como uno humano
El dispositivo logra adaptarse al cuerpo del paciente y responder a sus necesidades en tiempo real. Sin depender de donantes, Carmat ya fue implantado y ofrece una alternativa vital ante la insuficiencia cardíaca terminal.
En Francia, investigadores desarrollaron un corazón artificial que imita el funcionamiento del corazón humano y ya se utiliza en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada. El dispositivo late, se adapta y responde al cuerpo de manera autónoma.
El corazón artificial se llama Carmat y fue creado por la empresa francesa del mismo nombre. A diferencia de una bomba mecánica tradicional, está diseñado con materiales biocompatibles, válvulas inspiradas en tejidos humanos y sensores inteligentes que analizan en tiempo real las necesidades del organismo.
Gracias a esta tecnología, el dispositivo ajusta su ritmo de forma automática: si el paciente camina o sube escaleras, el corazón acelera; si descansa o duerme, disminuye la frecuencia.
Cómo funciona el corazón artificial Carmat
Uno de los aspectos más revolucionarios del Carmat es que no depende de donantes, uno de los mayores problemas de los trasplantes tradicionales. El dispositivo funciona con baterías externas, lo que permite a los pacientes levantarse, caminar y realizar actividades básicas mientras el corazón artificial mantiene la circulación sanguínea.
Los ensayos clínicos ya arrojaron resultados impactantes. Pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada lograron sobrevivir durante meses e incluso años gracias al dispositivo.
Los especialistas advierten que no se trata de una cura definitiva, pero sí de un puente vital cuando no existe otra opción terapéutica disponible.
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