Festival EQUAL: la transición del amor romántico al amor propio a través de la música

La Lic. Noelia Benedetto reflexiona sobre la evolución de las letras de las canciones y su relación con el amor romántico.

Por Lic. Noelia Benedetto -MP 8136-. Psicóloga y sexóloga con perspectiva de género. Terapeuta de vínculos sexo afectivos.

El pasado sábado tuve la oportunidad de asistir a Palermo, donde se llevó a cabo la primera edición del festival EQUAL de Spotify en Argentina. Este evento marcó un hito al presentar un cartel completamente integrado por artistas femeninas. EQUAL es parte de la iniciativa de Spotify que busca promover la igualdad de género en la industria musical global y reducir la brecha de género que existe en esta área.

Aunque se promocionaba como el primer festival argentino hecho íntegramente por mujeres, en Córdoba sabemos que el Festival Grl Pwr ha sido pionero en este sentido desde 2018.

Festival EQUAL

El evento contó con la participación de artistas como Connie Isla, Taichu, Soledad, Karina, La Delio Valdéz, Marilina Bertoldi, Lula Bertoldi (de Eruca Sativa), Emilia, Lali y un cierre espectacular a cargo de María Becerra.

La relevancia de este festival se relaciona con las siguientes cifras: en los últimos 5 años, las artistas argentinas han logrado avances significativos en Spotify. El número de artistas femeninas que ingresan al Top 50 de Spotify en Argentina ha aumentado un 500%, y cada año se registra un incremento del 30% en las transmisiones de música de artistas femeninas.  En cuanto a los podcasts, de los 20 programas más escuchados en 2022, casi la mitad fueron liderados por mujeres podcasters, incluyendo programas como “Psicología al Desnudo,” “Número Oculto,” y “ConchaPodcast.” Sin embargo, es importante destacar que aún existe una marcada desigualdad, ya que menos del 25% de las personas artistas, menos del 13% de las compositoras y menos del 3% de las productoras son mujeres.

Esta experiencia me llevó a reflexionar sobre la transición en el contenido de las letras de las canciones que he escuchado a lo largo de mi vida y su relación con el concepto del amor romántico.

La evolución de las letras de canciones y su relación con el amor romántico

Las letras de las canciones han servido como un reflejo de la sociedad en constante evolución. A lo largo de la historia de la música, hemos sido testigos de una transformación significativa en las letras interpretadas por mujeres. En un momento, se retrataban como musas inspiradoras o damiselas en apuros que esperaban a su príncipe azul. Estas letras enfatizaban la dependencia emocional, los celos, la sumisión, la posesión y la creencia de que necesitaban una pareja (generalmente un hombre) para alcanzar la felicidad. En estas narrativas, las mujeres se describían como vulnerables y carentes de amor, solo para luego sentirse completas, vivas y valiosas cuando encontraban el amor. También se reflejaba el desmoronamiento y la devaluación de una persona después de una ruptura amorosa.

Un ejemplo de estas letras se encuentra en canciones de Shakira y Karina de los años 90 y 2000:

“No encuentro forma alguna de olvidarte Porque seguir amándote es inevitable Ya sabrás la situación Aquí todo está peor Pero al menos aún respiro” (Shakira, “Inevitable,” 1998)

“Quiero quitarme ese amor de la cabeza Y este tonto corazón no me lo deja Me tiene tan encarcelada Díganle que sigo enamorada Cuéntele que me hace tanta falta” (Karina, “Díganle,” 2010)

“Aún no sé por qué te fuiste de mi lado Lloré tu partida como un niño abandonado” (Karina, “Te quise olvidar,” 2009)

Estas canciones representaban la caída de una relación como el colapso de la vida y la identidad de la persona en su totalidad.

Sin embargo, con el tiempo, las canciones han comenzado a cambiar, como se puede observar en ejemplos como:

“Mentiroso, corazón mentiroso. Te vas a arrepentir cuando esté con otro” (Karina, “Corazón mentiroso,” 2009)

“Pero vete ya es tarde él me pasa a buscar” (Karina, “Con la misma moneda,” 2010)

En estas canciones, la mujer se recupera con la idea de reemplazar a su pareja, como una forma de venganza. Sin embargo, la narrativa subyacente sigue siendo la idea de que una mujer siempre necesita un hombre para salvarla.

Un cambio de perspectiva: letras que promueven la independencia

Luego, aparecen canciones que destacan la soltería como una opción válida y promueven el crecimiento personal que implica estar sola, en lugar del antiguo mandato de “no seré feliz pero tengo marido”:

“Que te piensas, que me quedaré llorando. Hace mucho que he aprendido a poder estar sin ti” (Karina, “Sin vergüenza,” 2009)

“Y esa noche en la que tú volverás seré más fuerte pensando en por qué no puedo amarte ni quererte teniéndote a mi lado solo voy a sufrir de más” (La Delio Valdéz, 2018)

Las artistas están cada vez más dispuestas a cuestionar y redefinir los conceptos tradicionales del amor romántico, promoviendo la autovalía y la independencia. Este cambio no solo refleja una evolución en la mentalidad de las artistas, sino que también ha tenido un profundo impacto en la audiencia, cambiando su percepción del amor y las relaciones.

Las canciones no solo han proporcionado a las mujeres un espacio para expresar su autonomía y confianza, sino que también han inspirado a la audiencia a hacer lo mismo. Un ejemplo notable es Britney Spears, quien en 1999 cantaba “Mi soledad me está matando,” pero en el 2000 lanzó “Stronger” con la letra “Mi soledad ya no me mata. Yo, soy más fuerte”.

Uno de los efectos más notables de este cambio se ha visto en la estima y la percepción de sí mismas de las mujeres jóvenes. A medida que escuchan canciones que celebran la priorización de uno mismo y la independencia en todas sus formas, comienzan a cuestionar los mandatos tradicionales que dictan que necesitan una pareja para sentirse valiosas. Esto fomenta que las mujeres sean vistas como personas completas en lugar de complementos de alguien más. Se les anima a cultivar su propia valía y confianza en sí mismas.

Ejemplos recientes de canciones que promueven esta idea incluyen:

“Un amor que me quiera solo auténtica
Que no me haga trampa y nunca use tácticas
El que no me haga sentir problemática
Me dejé malquerer
Quiero que me quieran bien” (Lali, 2023)

“Cambió mi vida cuando al fin pude dejarte
Bastó perderte para poder encontrarme
Mi casa no la pisas más, fuiste un error
Recuperé la libertad y la ilusión” (Lali, 2023)

“Entendí que fue una mala partida
Porque, con mi corazón, terminaste jugando
Pero, pa’ que sepas, no estoy arrepentida
Porque, al perderte, terminé ganando” (María Becerra, 2022)

“Que ya yo estoy lista para amarte, sin olvidarme de mí” (María Becerra, 2023)

“Ya no tengo tiempo y menos paciencia
Con tantas mentiras ya te sobra la experiencia
Pero ya no quiero nada contigo
Es un triste recuerdo lo que hemos sido” (María Becerra, 2022)

Este cambio en la música puede interpretarse como una forma de promover el amor propio y la independencia, aunque también plantea preguntas importantes. ¿Es esta promoción del amor propio una forma de militancia? ¿Es una alternativa verdaderamente superior al amor romántico? ¿Cómo construimos el amor propio y la autoestima en un contexto que a menudo nos hace sentir inseguros? ¿Se está convirtiendo este discurso en una nueva exigencia? El amor propio es un paso importante, pero no debe ser visto como un proceso individualista y autosuficiente.

La verdadera salida podría ser más colectiva y basada en un amor más compañero. Como bien dijo Connie Isla, “queda mucho por recorrer, pero nos acercamos cada vez más; falta amor, pero cada vez hay más compasión“.

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