En Suiza hay un centro comercial exclusivo de productos de segunda mano
En una ciudad industrial en reconversión, un espacio comercial propone una forma distinta de consumir basada en la reutilización. La iniciativa combina impacto ambiental, empleo local y un cambio cultural profundo en los hábitos de compra.
En Eskilstuna, una ciudad industrial sueca en plena reconversión ecológica, el reciclaje de productos de ocasión adquirió una nueva dimensión con la creación de un centro comercial íntegramente dedicado a objetos usados.
Ubicada a una hora en tren de Estocolmo, esta localidad obrera apostó desde los años 90 por un modelo de desarrollo sustentable. En ese camino encaja ReTuna, una galería comercial de trece tiendas que se alinea con la estrategia ambiental de la ciudad.
El complejo, de 5 mil metros cuadrados, es propiedad de la municipalidad y genera entre 50 y 65 puestos de trabajo.
Una ciudad que busca reinventarse
“Somos una ciudad tradicionalmente industrial, pasamos por dificultades y tuvimos que encontrar la manera de reforzar la confianza y asumir nuestras responsabilidades” para hacer de Eskilstuna “una ciudad industrial moderna”, explicó a AFP el alcalde Jimmy Jansson, socialdemócrata.
ReTuna fue inaugurado en 2015 y en 2020 fue designado por el Guinness de los Récords como el “primer centro comercial del mundo enteramente destinado a los productos reparados, reciclados y restaurados”.
Aunque todavía está lejos de los grandes templos del consumo masivo, el centro atrae entre 250 mil y 300 mil visitantes por año y se consolida como una alternativa alineada con nuevas tendencias.
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