En Colombia envuelven comidas con hojas de plantas 

Con hojas de bijao, plátano, mazorca, palma de iraca y conga mantienen vivas las costumbres indígenas y construyen envoltorios biodegradables.

Las envolturas biodegradables elaboradas con hojas de diferentes plantas colombianas son una práctica ancestral indígena que se conserva. Este método utiliza un total de 136 tipos de hojas, como helechos, monocotiledóneas y dicotiledóneas, que envuelven alimentos tradicionales de la gastronomía colombiana. Estas envolturas no sólo contribuyen a la conservación local de alimentos, sino que también fomentan el consumo de productos autóctonos y promueven la recuperación de prácticas naturales responsables con el medio ambiente.

El uso de envolturas vegetales es una solución contra el impacto negativo de los plásticos, que genera alrededor de 9 mil millones de toneladas de residuos anuales. Entre los tipos de hojas más usadas se encuentran:

  • Hoja de bijao: Flexible, resistente y aromática, es fundamental para envolver bocadillos de guayaba y productos artesanales en diversas regiones colombianas como Vélez, Santander y Boyacá. Su uso cruzó fronteras hasta Tailandia, donde los supermercados en Chiangmai la emplean para empacar verduras y reemplazar el plástico.

  • Hoja de plátano: Ideal para envolver diversos alimentos, como tamales y fiambre del Valle del Cauca y Antioquia, esta hoja aporta sabor y calidad.

  • Hoja de mazorca: Utilizada para envolver alimentos durante la cocción como bollos y productos tradicionales, retiene la humedad y sirve incluso para embalar huevos.

  • Hoja de palma de iraca: Con un doble uso, esta hoja envuelve alimentos mientras sus fibras sirven para elaborar artesanías, canastas y juguetes.

  • Hoja de conga: Perfecta para envolver quesos frescos en Santa Rosa, Risaralda, dada su consistencia ideal para alimentos frágiles.

Adoptar estas envolturas biodegradables representa una tradición ancestral consciente que potencia la riqueza botánica colombiana y ofrece una alternativa real al plástico contaminante. Sumarse a esta práctica significa contribuir a un mundo más sostenible, así como también conservar sus raíces culturales y cuidar el planeta.

+ INFO: Así es el escarabajo calígrafo: diseño natural único

+ INFO: Chile y Argentina trabajarán para repoblar el huemul

Artículos Relacionados

Volver al botón superior