Descubrieron una huella humana de casi 68 mil años en Indonesia
Investigadores identificaron una silueta de mano en una cueva de la isla de Muna que supera en antigüedad a cualquier registro previo de la humanidad.
Arqueólogos descubrieron la pintura rupestre más antigua de la que se tenga registro hasta la fecha. Se trata de una impronta de mano humana localizada en la cueva de Liang Metanduno, en la isla de Muna, Indonesia, que data de hace 67.800 años.
El estudio, que fue dado a conocer a finales de enero de 2026 en la prestigiosa revista Nature, desplaza los conocimientos previos sobre el surgimiento de la capacidad artística y simbólica de nuestra especie. Para establecer esta cronología con precisión, un equipo de científicos examinó las capas minerales que se acumularon sobre la superficie de la pintura a lo largo de milenios.
La técnica utilizada para crear esta obra consistió en una “plantilla de mano”, un método primitivo donde el individuo apoyaba su extremidad sobre la roca y soplaba pigmento alrededor para capturar su contorno.
Un rastro humano en la ruta hacia Australia
Este descubrimiento no solo rompe récords de antigüedad, sino que ofrece pruebas fundamentales sobre la ocupación humana en la región de Wallacea. Este archipiélago indonesio es considerado por los expertos como una ruta clave en las migraciones de los antiguos grupos humanos que finalmente poblaron el continente australiano.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los especialistas es la morfología de la mano plasmada en la piedra de Liang Metanduno.




