Deportistas en silla de ruedas reparan veredas rotas por sus propios medios en una provincia argentina
Un grupo de jóvenes decidió arreglar por cuenta propia tramos intransitables en Córdoba que dificultan su movilidad diaria hacia los entrenamientos.
En pleno centro de la ciudad de Córdoba, Argentina, deportistas en silla de ruedas tomaron la iniciativa de reparar veredas deterioradas que usan cotidianamente para ir a entrenar.
La intervención comenzó en la esquina de 9 de Julio y Rodríguez Peña, frente al Colegio Carbó, donde los basquetbolistas circulan dos veces por semana para tomar el colectivo de la línea 20. Los pozos, desniveles y sectores hundidos los obligaban a hacer el trayecto por la calle, con el riesgo permanente de ser embestidos por un vehículo.
Marcos, uno de los integrantes del grupo, explicó en una entrevista televisiva a El Doce que la vereda lleva entre 15 y 20 años sin arreglo, pese a reclamos formales presentados ante las autoridades. “Nos vimos en la necesidad porque transitamos por acá dos veces a la semana (…) tenemos que hacer todo el trayecto por la calle porque la vereda no se puede transitar”, afirmó. La situación es tan crítica que deben avanzar en contramano para llegar a la parada.
Además del esfuerzo físico que implica sortear barreras urbanas, el grupo destacó que el básquet adaptado funciona como un sostén emocional fundamental. “Hoy nos compete ver la necesidad de tener una ciudad accesible donde podamos transitar todos y demostrar que aunque estemos en una silla de ruedas podemos trabajar también”, expresó Marcos.
La iniciativa se suma al trabajo que realizan desde hace más de una década en proyectos vinculados a accesibilidad urbana.
Reparaciones con recursos propios y una problemática que se repite
Los jóvenes decidieron avanzar con las reparaciones con sus propios medios. Compraron cemento, arena y herramientas. Rellenan baches y nivelan sectores críticos de la vereda. “Lo hacemos con medios propios, todo lo pusimos nosotros para comprar los materiales”, explicaron.
Situaciones similares se repiten en la zona de Plaza Colón, a pocas cuadras de allí. Integrantes de la fundación Derechos sobre Ruedas arreglaron al menos ocho baches profundos en las veredas que rodean la plaza. Con el cemento en la falda, arena en la silla y armados con una cuchara de albañil, avanzaron sobre uno de los tramos más peligrosos del sector. “Acá sentimos los baches de verdad. Si no los tapamos nosotros, nos caemos con la silla”, aseguró Carlos, miembro de la organización, en diálogo con Cadena 3.
Falta de accesibilidad: una deuda estructural en la ciudad
Los jóvenes denuncian que la situación se repite en todo el centro y en Nueva Córdoba: veredas rotas, rampas inexistentes o mal construidas, muchas de ellas pintadas de amarillo pero con pendientes imposibles o escalones de hasta 15 centímetros, lo que obliga a circular por la calle.
“Hay rampas que parecen decorativas: las ves amarillas y creés que sirven, pero no las podés subir. Las que realmente funcionan las cuento con los dedos de una mano en toda la ciudad”, señaló Carlos.
Mientras realizaban las reparaciones, varios transeúntes se detuvieron para aplaudirlos o sacar fotos, sorprendidos por la iniciativa ciudadana.
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