Crean biodiesel a partir de algas y conchas de ostras
Un equipo de investigación propone un método innovador que aprovecha residuos naturales para producir energía. La iniciativa podría reducir el impacto ambiental y la dependencia de cultivos destinados a biocombustibles.
Un grupo de científicas desarrolló un método novedoso para producir biodiésel con algas y conchas de ostras.Estos recursos son abundantes y, en muchos casos, se consideran residuos.
El avance apunta a resolver uno de los principales problemas de los biocombustibles tradicionales: su dependencia de cultivos como soja, maíz o colza. Estas producciones, además de requerir grandes extensiones de tierra, suelen competir con la industria alimentaria y generar impactos ambientales significativos.
A través de esta nueva técnica, se abre la posibilidad de generar energía de manera más sustentable con materiales que no interfieren con la producción de alimentos.
Un problema ambiental convertido en oportunidad
El punto de partida del proyecto fue una problemática concreta: la proliferación descontrolada de algas en cuerpos de agua, especialmente en regiones como Luisiana. Este fenómeno, conocido como eutrofización, ocurre cuando el exceso de nutrientes provoca un crecimiento masivo de algas que afecta a los ecosistemas acuáticos.
Ante este escenario, la investigadora Bello Makama se planteó aprovechar el problema medioambiental y logístico, y “darle un nuevo valor”.
A partir de esa idea, junto a la doctoranda Samia Elashry, comenzaron a experimentar con el uso de algas como materia prima para producir combustible.
Cómo se produce el biodiésel con este método
El proceso inicial parte de la extracción de aceites presentes en las algas. Luego, estos se someten a una reacción química junto con metanol para obtener biodiésel y glicerina, un subproducto con múltiples usos industriales.
Tradicionalmente, esta transformación requiere catalizadores químicos costosos, como la sosa cáustica o compuestos basados en calcio. Sin embargo, el equipo encontró una alternativa más económica y sostenible en un residuo abundante: las conchas de ostras.
Al ser sometidas a altas temperaturas, estas conchas —ricas en carbonato de calcio— se transforman en óxido de calcio, un material capaz de actuar como catalizador en la producción de biodiésel.
Este procedimiento podría reducir entre un 70% y un 80% los costos en comparación con los catalizadores comerciales, lo que representa una ventaja clave para su escalabilidad.
Ventajas ambientales y potencial global
Uno de los principales beneficios de este método es que no compite con tierras agrícolas. A diferencia de otros biocombustibles, las algas pueden crecer en prácticamente cualquier entorno acuático y tienen un alto contenido de lípidos, lo que las convierte en una fuente eficiente de energía.
Además, tanto las algas como las conchas de ostras suelen considerarse residuos en muchos contextos, por lo que su reutilización contribuye a reducir el impacto ambiental y a promover modelos de economía circular.
“Las algas crecen en casi todos los rincones del planeta; tienen un alto contenido en lípidos y no compiten con las tierras de cultivo”, explicó Makama.
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