Científicos descubren un ecosistema marino entre Alaska y Rusia

Investigadores marinos exploran las zonas hadales más profundas y revelaron un ecosistema único sustentado por gases como el metano y el azufre de hidrógeno.

A profundidades que superan los 9 mil metros, en las fosas de Kuril-Kamchatka y Aleutianas, un equipo científico descubrió comunidades de organismos que desafiaban las condiciones extremas del frío, oscuridad total y altísima presión. Estos ecosistemas se extienden a lo largo de aproximadamente 2.500 kilómetros y están formados por gusanos tubícolas, moluscos bivalvos, anémonas y otros invertebrados. La expedición fue liderada por el Instituto de Ciencias e Ingeniería de las Profundidades Marinas de China.

A diferencia de los ecosistemas oceánicos superficiales que dependen de la fotosíntesis, estos organismos usan un proceso llamado quimiosíntesis. Los microorganismos productores de metano y azufre de hidrógeno, que emergen en “filtraciones frías” a través de fracturas en el lecho marino, generan energía que sustenta a bacterias simbióticas en gusanos y almejas. Estas bacterias convierten los gases en nutrientes y forman la base de un ecosistema que vive sin luz solar.

La alta presión hidrostática y la oscuridad absoluta hacen de estas fosas un entorno letal para la mayor parte de la vida. Los organismos desarrollaron vías metabólicas únicas que les permiten soportar estas condiciones. Se presume que metabolizan el metano tanto a partir de residuos orgánicos que caen desde la superficie como de fuentes locales generadas por microorganismos en el sedimento, lo que convierte a estas fosas en centros de reciclaje activo de carbono.

Implicaciones para el ciclo global del carbono y el clima

El descubrimiento tiene una gran relevancia geológica y climática: la zona hadal podría secuestrar hasta 70 veces más carbono orgánico que otros fondos marinos, función crítica para mitigar el efecto invernadero. Además, el metano almacenado y reciclado en estos ecosistemas redefine la comprensión del ciclo del carbono en los océanos profundos y su influencia en el clima planetario.

+ INFO: Descubrí los hongos orgánicos que tienen sabor a carne

+ INFO: Crearon un videojuego basado en la expedición del CONICET

Artículos Relacionados

Volver al botón superior