Brasil prohíbe el scroll infinito en redes sociales para menores
La normativa apunta a reducir el uso compulsivo de plataformas digitales entre chicos y adolescentes. También obliga a las empresas tecnológicas a reforzar controles y limitar contenidos.
Brasil comenzó a aplicar una nueva legislación destinada a proteger a menores de edad en entornos digitales, con foco en redes sociales, aplicaciones y plataformas de entretenimiento online. La norma, conocida como Estatuto Digital de los Niños y Adolescentes, introduce restricciones concretas sobre el diseño de las plataformas para evitar conductas adictivas.
Uno de los cambios más relevantes es la prohibición de los videos que se reproducen automáticamente o de forma infinita en cuentas de usuarios menores de 18 años. Esta medida busca frenar el llamado “scroll infinito”, una dinámica que incentiva el consumo constante de contenido y prolonga el tiempo de uso.
Además, las empresas tecnológicas deberán implementar sistemas efectivos de verificación de edad. La ley elimina la posibilidad de que los usuarios se registren con su edad, sino que los mecanismos deben ser más rigurosos para garantizar que los menores accedan a entornos digitales adecuados.
Qué establece la nueva regulación digital
La normativa también exige que las cuentas de adolescentes cuenten con la máxima protección configurada por defecto. Esto incluye restricciones en contenidos, limitaciones en interacciones y la eliminación de publicidad personalizada dirigida a menores.
Otro punto clave es la obligación de las plataformas de apuestas digitales de bloquear el acceso a menores, así como el deber de los buscadores de advertir o filtrar contenidos sexualmente explícitos. En paralelo, aquellas empresas con más de un millón de usuarios jóvenes deberán presentar informes periódicos sobre cómo gestionan denuncias y riesgos.
Las sanciones por incumplimiento van desde multas económicas por usuario hasta cifras que pueden alcanzar los 50 millones de reales. La implementación será progresiva, ya que algunos aspectos aún requieren reglamentación específica.




