A los 108 años murió Ides Kihlen, la pintora que eligió el silencio antes de conquistar el mundo

Con una trayectoria centenaria, la artista dejó rastros de abstracción rítmica. Un repentino éxito masivo posicionó sus collages entre piezas valoradas dentro de la escena plástica nacional contemporánea.

Ides Kihlen, la artista en actividad más longeva de la historia argentina, falleció a los 108 años en su residencia de Buenos Aires. Su partida se produjo de manera serena la noche del 14 de abril de 2026. Ante su asombrosa vitalidad, ella misma solía definirse como “un fenómeno de la naturaleza”.

Nació en Santa Fe en 1917  pero su infancia transcurrió en el litoral argentino antes de radicarse en Buenos Aires a los cinco años. Se formó en la Escuela de Artes Decorativas y fue alumna predilecta de Vicente Puig por más de una década. Luego, se perfeccionó en París con André Lhote y estudió piano en el Conservatorio Nacional.

A pesar de su sólida formación académica, Kihlen mantuvo su obra en la más estricta intimidad durante décadas, sin interés por el mercado o la fama. Pintaba sobre cualquier superficie disponible, no ponía fechas ni títulos a sus cuadros y frecuentemente destruía sus creaciones por puro desapego al resultado final.

Mística del desapego y el hallazgo fortuito

El secreto de su taller salió a la luz recién en el año 2002, cuando un galerista que visitaba su casa para tasar otra pintura descubrió sus trabajos por casualidad. Este descubrimiento tardío para el público, pero maduro en técnica, fue celebrado por especialistas que señalaron: “En nuestra contemporaneidad, presentar la obra de una artista que a sus 104 años aún produce, es un hecho artístico en sí mismo”.

Su estilo, una fusión de arte figurativo y abstracto, destacaba por el uso del collage, los colores vibrantes y las texturas complejas, con influencias claras de Paul Klee y Joan Miró. La música siempre estuvo presente en sus lienzos a través de fondos rítmicos y líneas que emulaban partituras o teclados.

Tras su debut en arteBA a los 85 años, su carrera internacional se disparó. Con sus obras, llegó a ciudades como Sídney, Milán, Nápoles, Madrid y Miami. Además, museos de renombre como el Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) le dedicaron muestras individuales.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior